Elaborado por Nuria Avelló
Asisten 25 personas
Al empezar la clase Josetxu nos iba a enseñar directamente un artículo de una revista para poder sacar en conclusión algunos datos, pero comenzó mencionando algunos de los comentarios que se habían subido al blog acerca de los documentos que nos había proporcionado hacía unos días acerca de la Historia de la infancia, con argumentos a favor y en contra de dar un cachete a un niño en determinadas situaciones y diciéndoles a algunas compañeras cómo debían hacer los comentarios de texto para mejorar lo que habían subido ya al blog. Dado que bastante gente carecía de información acerca de ellos, ya bien porque no habían estado en clase o porque directamente aún no se habían leído los textos, Josetxu prefirió que empezáramos leyendo otra vez todos en conjunto estos fragmentos para poder ponerlos en común todos en clase.
Josetxu hizo mención a algunas personalidades importantes que se citaban en el texto tales como Gerardo Aguado, profesor de psicología el cual dice que se exagera acerca de este tema ya que por dar un cachete a un niño no sé le traumatiza de por vida, o al importante escritor de artículos del periódico del país llamado J. A. Aunión diciendonos que debíamos conocerlo ya que siempre hacía unos articulos relacionados con la educación que nos podían servir de mucha ayuda para diversos temas que estuviéramos dando, en este caso el debate abierto acerca de dar al niño un bofetón cuando se lo merezca o no.
En clase también se hizo hincapié sobre la diferencia entre maltrato y dar un sopapo a un niño como método educativo, ya que se tiende a generalizar y a usar esta palabra como es la del maltrato para muchas situaciones y no es la correcta ya que son dos campos diferentes y que tampoco se deben mezclar.
El psicológo Manuel Gámez Guadiz también fue mencionado en clase ya que hizo una investigación muy famosa en su universidad madrileña acerca del castigo corporal. A continuación de esto se dijo que en Inglaterra este castigo si estaba permitido y que era algo normal; en base a esto Josetxu conto la anécdota de Tony Blair de cómo había educado él a sus hijos, es decir demostrando las diferencias que se habían producido en estos ultimos 20 años a la par que todas las diferencias que se habían hecho en Asturias acerca de este tema, es decir, de cómo no se producen ya situaciones que antiguamente eran algo normal, como por ejemplo el estar pegando a un niño por la calle o dándoles voces mientras se está en una terraza, situaciones que cada día se ven menos. Contó también una anécdota que le había sucedido con su hijo por la calle para que pudiéramos entender mejor lo que intentaba explicarnos.
Toda esta parte de la clase se basó prácticamente en buscar entre todo argumentos en contra y a favor de dar un cachete a un niño en determinadas situaciones. De Javier Urra también se habló ya que fue el defensor de los derechos de los niños en Madrid publicó varios libros acerca de este tema y con este señor se puso en relación el término niños tiranos es decir algunas personas creen que para evitar que se conviertan en tales niños se les debe dar un bofetón a tiempo (ver entrevista adjunta).
Algún compañero había tenido dudas o errores al hablar de LA UNESCO Y DE UNICEF, por lo tanto Josetxu se encargó de explicarnos bien la diferencia entre ambas así como de aclarar el significado de todas las letras que forman los dos acrónimos.
Posteriormente nos enseñó un documento que había salido en la revista XLsemanal perteneciente al periódico El Comercio; una compañera lo leyó y Josetxu la interrumpió para mencionarnos el error que se había producido acerca del carácter del conocimiento, ya que se relacionaban términos e ideas que no tenían nada que ver conjuntamente y debido a este nos dijo que intentar medir la cultura general mediante un test que traía la revista no era nada fiable ni nos iba a poder dar una valoración exacta ni fiable de lo que verdaderamente estábamos buscando.
Nos enseñó, o mejor dicho intentó enseñarnos, un trabajo mediante diapositivas sobre la educación en valores y digo intentó ya que debido al murmullo, las risas, los despistes, la falta de concentración, la carencia de trabajo en grupo y todos estos adjetivos que se puedan mencionar Josetxu se vio obligado a dejar de dar clase ya que era imposible poder seguirle en el tema que quería tratar, casi no se le escuchaba y a raíz de esto se hace que se pierda la concentración sobre Josetxu. Esta situación no es la primera vez que ocurre ni tampoco la primera vez que el profesor tiene que dejar de dar clase o bien acabar antes, es decir, si estamos así a principios de curso ¿cómo estaremos a final o en esos momentos de nervios y tensión cuando los exámenes estén cerca? o, y creo que hablo por todos, deberíamos de buscar una solución para que este problema no fuera a más ya que los problemas no repercutirán en Josetxu sino en todo el alumnado que estamos dando clase, por lo tanto son puntos en contra nuestro capaces de atajar con la ayuda conjunta que podamos hacer todos.
Los niños tiranos. Entrevista a Javier Urra
Javier Urra nos habla de su libro 'El pequeño dictador'
Javier Urra es doctor en Psicología, primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid y autor del libro El pequeño dictador. Cuando los padres son las víctimas, donde nos habla de los niños tiranos, un problema de conducta al que nos enfrentamos los padres en la sociedad actual. Saber identificar las causas y poner límites a los hijos en su educación es esencial para frenar esta actitud, que tanto daño puede hacer a los padres.
¿Cuál es el perfil del niño tirano?
El perfil de un niño tirano se inicia a corta edad. Un niño tirano no es solamente un caprichoso, no es el que tiene Déficit de Atención e Hiperactividad (THDA) o se caracteriza por ser hiperactivo. No es solamente un oposicionista, es un niño que, desde muy corta edad, siente placer y disfruta retorciendo la muñeca de su padre o de su madre, para conseguir lo que él se propone. Es un niño que se caracteriza por un principio fundamental filosófico, que es primero yo y luego yo. Piensa que todo el mundo gira a su alrededor, y que no se tiene que poner en el lugar del abuelo o de la abuela. No muestra empatía y no le importa ponerse histérico o gritar en la puerta de un gran almacén para conseguir sus objetivos.
¿Qué rasgos caracterizan la conducta de un niño tirano?
Su conducta se va haciendo cada vez más patológica a medida que crece. Es posible que a los 7 años tire el bocadillo de chorizo porque lo quería de queso, que a los 12 años empiece a insultar a su madre y a los 13 años, entre a hacer sus necesidades fisiológicas en el cuarto de baño, mientras su madre se está duchando.
¿Qué pronóstico tiene un niño que se comporta así?
Este es un proceso que se va degenerando, con muy mal pronóstico en poco tiempo. No tiene nada que ver con el adolescente que pega un portazo a los padres, lo cual es natural y sano, sino con alguien que veja, que es muy despótico, injurioso y, normalmente, contra la madre. Un tercio de los pequeños dictadores son ya chicas, lo que supone un mal pronóstico para esta sociedad, pero lo grave es que se trata de una forma de violencia de género, porque quien la vive siempre es la madre. El chico se caracteriza por agredir a la madre o, incluso, abofetearla porque no le lavó la camisa, por ejemplo, y el riesgo para la futura pareja de ese muchacho es muy alto.
¿Cómo podemos educar a los hijos para evitar la tiranía hacia los padres?
Tenemos que educar a los hijos en la empatía para ponerse en el lugar del otro, en las neuronas espejo, en la sensibilidad, en la compasión, en saber perdonar y saber perdonarse. No se nace dictador.
¿Qué situaciones propician que un niño evolucione hacia la tiranía?
Hay mujeres que están solas en la vida y es difícil educar desde la soledad, hay otras que están con el marido, pero es como si estuvieran solas, hay padres que se separan y malmeten contra el otro o ridiculizan a la madre, hay casos en que la madre aporta dos hijos y el padre otros dos, pero no tienen fuerza moral para instruir al hijo biológico o vemos padres en una hamburguesería sentados frente al hijo de 14 años y sin saber qué decirle porque no lo conoce. En estos casos, los niños crecen en contradicción sin un referente real en su educación.
¿En qué se está equivocando la sociedad con el problema de los niños tiranos?
Hay un aspecto tóxico de la sociedad en general que dice que los niños son lo primero. Vamos a ver, los niños son importantes, pero no son lo primero, lo digo yo, que he sido el primer Defensor del Menor. Me parece esencial que vayan a un hospital a que conozcan a niños enfermos, que vayan con la abuela que tiene Alzheimer, que posiblemente no sepa lo que dice, pero sí sienta, que vayan a un campamento y que sepan lo que es el esfuerzo. Y si no ponemos ese antídoto, esa vacuna, seguiremos con el problema. En el último año, hemos tenido 8.000 denuncias del grupo de 14 a 18 años, que son 1.000 más que el año anterior, y el pronóstico no es bueno, hay que educar desde el primer momento, hay que socializar, y poner límites, aceptar frustraciones y saber diferenciar.
Asisten 25 personas
Al empezar la clase Josetxu nos iba a enseñar directamente un artículo de una revista para poder sacar en conclusión algunos datos, pero comenzó mencionando algunos de los comentarios que se habían subido al blog acerca de los documentos que nos había proporcionado hacía unos días acerca de la Historia de la infancia, con argumentos a favor y en contra de dar un cachete a un niño en determinadas situaciones y diciéndoles a algunas compañeras cómo debían hacer los comentarios de texto para mejorar lo que habían subido ya al blog. Dado que bastante gente carecía de información acerca de ellos, ya bien porque no habían estado en clase o porque directamente aún no se habían leído los textos, Josetxu prefirió que empezáramos leyendo otra vez todos en conjunto estos fragmentos para poder ponerlos en común todos en clase.
Josetxu hizo mención a algunas personalidades importantes que se citaban en el texto tales como Gerardo Aguado, profesor de psicología el cual dice que se exagera acerca de este tema ya que por dar un cachete a un niño no sé le traumatiza de por vida, o al importante escritor de artículos del periódico del país llamado J. A. Aunión diciendonos que debíamos conocerlo ya que siempre hacía unos articulos relacionados con la educación que nos podían servir de mucha ayuda para diversos temas que estuviéramos dando, en este caso el debate abierto acerca de dar al niño un bofetón cuando se lo merezca o no.
En clase también se hizo hincapié sobre la diferencia entre maltrato y dar un sopapo a un niño como método educativo, ya que se tiende a generalizar y a usar esta palabra como es la del maltrato para muchas situaciones y no es la correcta ya que son dos campos diferentes y que tampoco se deben mezclar.
El psicológo Manuel Gámez Guadiz también fue mencionado en clase ya que hizo una investigación muy famosa en su universidad madrileña acerca del castigo corporal. A continuación de esto se dijo que en Inglaterra este castigo si estaba permitido y que era algo normal; en base a esto Josetxu conto la anécdota de Tony Blair de cómo había educado él a sus hijos, es decir demostrando las diferencias que se habían producido en estos ultimos 20 años a la par que todas las diferencias que se habían hecho en Asturias acerca de este tema, es decir, de cómo no se producen ya situaciones que antiguamente eran algo normal, como por ejemplo el estar pegando a un niño por la calle o dándoles voces mientras se está en una terraza, situaciones que cada día se ven menos. Contó también una anécdota que le había sucedido con su hijo por la calle para que pudiéramos entender mejor lo que intentaba explicarnos.
Toda esta parte de la clase se basó prácticamente en buscar entre todo argumentos en contra y a favor de dar un cachete a un niño en determinadas situaciones. De Javier Urra también se habló ya que fue el defensor de los derechos de los niños en Madrid publicó varios libros acerca de este tema y con este señor se puso en relación el término niños tiranos es decir algunas personas creen que para evitar que se conviertan en tales niños se les debe dar un bofetón a tiempo (ver entrevista adjunta).
Algún compañero había tenido dudas o errores al hablar de LA UNESCO Y DE UNICEF, por lo tanto Josetxu se encargó de explicarnos bien la diferencia entre ambas así como de aclarar el significado de todas las letras que forman los dos acrónimos.
Posteriormente nos enseñó un documento que había salido en la revista XLsemanal perteneciente al periódico El Comercio; una compañera lo leyó y Josetxu la interrumpió para mencionarnos el error que se había producido acerca del carácter del conocimiento, ya que se relacionaban términos e ideas que no tenían nada que ver conjuntamente y debido a este nos dijo que intentar medir la cultura general mediante un test que traía la revista no era nada fiable ni nos iba a poder dar una valoración exacta ni fiable de lo que verdaderamente estábamos buscando.
Nos enseñó, o mejor dicho intentó enseñarnos, un trabajo mediante diapositivas sobre la educación en valores y digo intentó ya que debido al murmullo, las risas, los despistes, la falta de concentración, la carencia de trabajo en grupo y todos estos adjetivos que se puedan mencionar Josetxu se vio obligado a dejar de dar clase ya que era imposible poder seguirle en el tema que quería tratar, casi no se le escuchaba y a raíz de esto se hace que se pierda la concentración sobre Josetxu. Esta situación no es la primera vez que ocurre ni tampoco la primera vez que el profesor tiene que dejar de dar clase o bien acabar antes, es decir, si estamos así a principios de curso ¿cómo estaremos a final o en esos momentos de nervios y tensión cuando los exámenes estén cerca? o, y creo que hablo por todos, deberíamos de buscar una solución para que este problema no fuera a más ya que los problemas no repercutirán en Josetxu sino en todo el alumnado que estamos dando clase, por lo tanto son puntos en contra nuestro capaces de atajar con la ayuda conjunta que podamos hacer todos.
Los niños tiranos. Entrevista a Javier Urra
Javier Urra nos habla de su libro 'El pequeño dictador'
Javier Urra es doctor en Psicología, primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid y autor del libro El pequeño dictador. Cuando los padres son las víctimas, donde nos habla de los niños tiranos, un problema de conducta al que nos enfrentamos los padres en la sociedad actual. Saber identificar las causas y poner límites a los hijos en su educación es esencial para frenar esta actitud, que tanto daño puede hacer a los padres.
¿Cuál es el perfil del niño tirano?
El perfil de un niño tirano se inicia a corta edad. Un niño tirano no es solamente un caprichoso, no es el que tiene Déficit de Atención e Hiperactividad (THDA) o se caracteriza por ser hiperactivo. No es solamente un oposicionista, es un niño que, desde muy corta edad, siente placer y disfruta retorciendo la muñeca de su padre o de su madre, para conseguir lo que él se propone. Es un niño que se caracteriza por un principio fundamental filosófico, que es primero yo y luego yo. Piensa que todo el mundo gira a su alrededor, y que no se tiene que poner en el lugar del abuelo o de la abuela. No muestra empatía y no le importa ponerse histérico o gritar en la puerta de un gran almacén para conseguir sus objetivos.
¿Qué rasgos caracterizan la conducta de un niño tirano?
Su conducta se va haciendo cada vez más patológica a medida que crece. Es posible que a los 7 años tire el bocadillo de chorizo porque lo quería de queso, que a los 12 años empiece a insultar a su madre y a los 13 años, entre a hacer sus necesidades fisiológicas en el cuarto de baño, mientras su madre se está duchando.
¿Qué pronóstico tiene un niño que se comporta así?
Este es un proceso que se va degenerando, con muy mal pronóstico en poco tiempo. No tiene nada que ver con el adolescente que pega un portazo a los padres, lo cual es natural y sano, sino con alguien que veja, que es muy despótico, injurioso y, normalmente, contra la madre. Un tercio de los pequeños dictadores son ya chicas, lo que supone un mal pronóstico para esta sociedad, pero lo grave es que se trata de una forma de violencia de género, porque quien la vive siempre es la madre. El chico se caracteriza por agredir a la madre o, incluso, abofetearla porque no le lavó la camisa, por ejemplo, y el riesgo para la futura pareja de ese muchacho es muy alto.
¿Cómo podemos educar a los hijos para evitar la tiranía hacia los padres?
Tenemos que educar a los hijos en la empatía para ponerse en el lugar del otro, en las neuronas espejo, en la sensibilidad, en la compasión, en saber perdonar y saber perdonarse. No se nace dictador.
¿Qué situaciones propician que un niño evolucione hacia la tiranía?
Hay mujeres que están solas en la vida y es difícil educar desde la soledad, hay otras que están con el marido, pero es como si estuvieran solas, hay padres que se separan y malmeten contra el otro o ridiculizan a la madre, hay casos en que la madre aporta dos hijos y el padre otros dos, pero no tienen fuerza moral para instruir al hijo biológico o vemos padres en una hamburguesería sentados frente al hijo de 14 años y sin saber qué decirle porque no lo conoce. En estos casos, los niños crecen en contradicción sin un referente real en su educación.
¿En qué se está equivocando la sociedad con el problema de los niños tiranos?
Hay un aspecto tóxico de la sociedad en general que dice que los niños son lo primero. Vamos a ver, los niños son importantes, pero no son lo primero, lo digo yo, que he sido el primer Defensor del Menor. Me parece esencial que vayan a un hospital a que conozcan a niños enfermos, que vayan con la abuela que tiene Alzheimer, que posiblemente no sepa lo que dice, pero sí sienta, que vayan a un campamento y que sepan lo que es el esfuerzo. Y si no ponemos ese antídoto, esa vacuna, seguiremos con el problema. En el último año, hemos tenido 8.000 denuncias del grupo de 14 a 18 años, que son 1.000 más que el año anterior, y el pronóstico no es bueno, hay que educar desde el primer momento, hay que socializar, y poner límites, aceptar frustraciones y saber diferenciar.
Irene Bañó dijo:
ResponderEliminarEn cuanto al artículo me parece algo exagerado meter a alguien el calabozo por un sopapo. En el que parece que no fue algo muy fuerte. Es cierto, que estos comportamientos no deberían suceder y aquí expongo mis argumentos.
Argumentos a favor: Creo que en algunas ocasiones cuando el diálogo no funciona y como último recurso se podría llevar a la violencia física. En cuanto a esto, me refiero a un toque físico de atención.
Argumentos en contra: creo que el castigo físico puede crear a una persona insensible, antipática y que puede que resuelva sus problemas en un futuro con el uso de la violencia, en vez del dialogo. Ya que la violencia es más rápida y no hay que hacerlo con premeditación.
A corto plazo puede causar la culpabilidad de los padres y que estos les recompensen de forma que la violencia física no haya servido de nada. Hay gente que dice, que con ellos no les ha causado ningún trastorno en su evolución.
Los estudios indican que un niño al que le han pegado tiene más probabilidades de hacer lo mismo en un futuro con sus hijos. Y que se justifiquen por falta de recursos en su momento de niñez. Aunque también cabe la posibilidad de que esto no ocurra. Hay numerosos estudios científicos que confirman que al niño que pegaron será más probable a que actué de la misma manera.
Según estudios los castigos físicos no funcionan ya que son innecesarios, no tienen ningún objetivo educativo, no funcionan y no corrigen el comportamiento del menor. Pero esta herramienta es más usada ya que es más fácil de llevar a cabo.
Las herramientas adecuadas requieren dedicación: tiempo y esfuerzo. Y desde que los niños son pequeños se debe utilizar el diálogo. Para que haya un proceso de comunicación adecuado y no se tenga que llegar “a las manos”, ya que no es necesario. Y no usar los castigos físicos o agresivos. Hay que poner límites verbales desde un principio, para que estos no sean sobrepasados. Hay que acostumbrar a los niños a la frustración, ya que no siempre pueden conseguir todo lo que quieren. Ya que los padres tienden a malcriar a sus hijos.
Los castigos no agresivos pueden ser: quitar privilegios, arreglar el daño causado. Y los castigos, reprimendas… ha de ser siempre de forma coherente ya que estos tienen que tener una razón clara para no desorientar tanto a los padres como a los hijos. Han de hacerlos de forma inmediata, de forma adecuada, firme y contundente. Para que los hijos no reaccionen de forma negativa y se rebelen ante esto. Si esto se hace desde el principio de la infancia, en un futuro en la adolescencia no habrá problemas y se podrán dialogar las cosas.
En cuanto a la atención parental es importante ya que quiere decir que el niño no puede percibir que sus padres le hagan caso solo cuando haga mal o bien las cosas. Tiene que haber un término medio, estas herramientas son difíciles de utilizar ya que se han de tener unos conocimientos previos para poder usarlas.
Comentario de Ana Álvarez:
ResponderEliminarArgumentos a favor y en contra de la violencia en la niñez
-A continuación hablaré de los argumentos a favor y en contra del artículo que nos dio nuestro profesor Josetxu en clase:
• A favor:
1. En su justa medida, un “cachete” no es perjudicial siempre que los padres no se excedan y lo utilicen como corrección y no maltrato.
2. Marca los límites entre lo que los niños quieren y los padres les ofrecen. No llegan a desarrollarse como personas consentidas
3. En ese momento llega resultar eficaz, pero a largo plazo no es una solución que debamos de considerar.
• En contra:
1. Si los padres utilizan esta disciplina de una manera continuada en un futuro los niños tendrán las siguientes características: inseguridad para hablar con adultos, pérdida de la felicidad y dificultad a la hora de relacionarse con sus compañeros y amigos.
2. Es una forma de maltrato tanto físico como emocional. En un futuro se convertirán en personas crueles y duras que tendrán tendencia a hacerlo en sus hijos. Aunque esto, no ocurre siempre si en muchos casos.
3. Perdida de la relación: padre-hijo. Los niños pierden la confianza en sí mismos y en la persona que le genera este dolor, tiene sentimientos de culpabilidad: piensa que la culpa es suya y el castigo es merecedor.
4. Falta de unidad en el ámbito familiar: el hogar, donde todos los miembros se relacionan.
5. Genera lesiones graves e incluso puede llegar a la muerte.
6. Al llegar a la etapa adulta tienen tendencias con las drogas el alcohol y el maltrato.
7. No respeta los” Derechos Humanos”, donde todos los niños tienen el derecho a ser protegidos frente a cualquier daño.
-Desde mi punto de vista, estoy en desacuerdo con la violencia en la niñez. No me parece un buen método de aprendizaje debido a que ocasiona en los niños: pérdida de autoestima, actitud defensiva, depresión y bajo rendimiento escolar.
Existen diversas alternativas para evitar esta situación, entre ellas destacan el dialogo entre padres e hijos y asociaciones como Unicef que se encargan de la protección infantil y apoyo a los afectados mediante recursos judiciales y centros de acogida.